La isla feliz de La Ribot
Conocer a dos intérpretes y crear una obra específica para ellas. Este era el objetivo del viaje de la artista consagrada María José Ribot a la isla portuguesa de Madeira. Henrique Amoedo, director de la compañía Dançando Com a Diferença que trabaja con artistas discapacitados, la invitó personalmente con ese propósito. Pero una vez que la coreógrafa y bailarina española puso un pie en esta isla volcánica en medio del Atlántico, el proyecto cambió: “He estado tocada por la naturaleza de esta tierra y de todas estas personas, por eso he decidido ser parte de la producción y meterme de lleno en la creación de una obra con todo el colectivo”, explica La Ribot a EL PAÍS.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario